Cuando se piensa en la Administración de Justicia, se piensa en jueces y fiscales. Pero el funcionamiento diario de los juzgados y tribunales descansa, en gran medida, en tres cuerpos generales: gestión procesal y administrativa, tramitación procesal y administrativa, y auxilio judicial. Son cuerpos de funcionarios con funciones, requisitos de acceso y retribuciones propias, que constituyen el grueso del personal al servicio de la Justicia. Esta guía los explica.
La estructura de personal de la Justicia
La Administración de Justicia agrupa varios colectivos con regímenes distintos. En la cúspide, las carreras judicial y fiscal (jueces, magistrados y fiscales) y el cuerpo superior de letrados de la Administración de Justicia (antes secretarios judiciales), responsables de la fe pública judicial. Y, sosteniendo el trabajo procesal, los tres cuerpos generales —gestión, tramitación y auxilio—, además de los cuerpos especiales (médicos forenses, técnicos de los institutos de medicina legal). Esta guía se centra en los tres cuerpos generales, que son los más numerosos y a los que se accede con mayor frecuencia por oposición.
Cuerpo de Gestión Procesal y Administrativa (A2)
El cuerpo de gestión procesal y administrativa es el de mayor cualificación de los tres generales. Pertenece al subgrupo A2 (exige titulación universitaria) y desempeña funciones de gestión y tramitación de mayor responsabilidad: la documentación y registro de los procedimientos, la tramitación de los asuntos de mayor complejidad, la colaboración cualificada con los letrados de la Administración de Justicia y, en su caso, la sustitución de estos en los términos previstos. Es el cuerpo desde el que se puede promocionar, por ejemplo, al de letrados. Su acceso es por oposición o concurso-oposición, con un temario jurídico y procesal exigente.
Cuerpo de Tramitación Procesal y Administrativa (C1)
El cuerpo de tramitación procesal y administrativa pertenece al subgrupo C1 (exige título de bachiller o técnico) y constituye el grueso de la plantilla de tramitación de los juzgados. Sus funciones son la tramitación general de los procedimientos: la confección de la documentación, el registro de escritos, la gestión de los expedientes, las notificaciones y el apoyo administrativo al desarrollo de los procesos. Es el cuerpo que mantiene en marcha el flujo diario de asuntos en las oficinas judiciales. Desde él se puede promocionar al cuerpo de gestión.
Cuerpo de Auxilio Judicial (C2)
El cuerpo de auxilio judicial pertenece al subgrupo C2 (exige el título de graduado en ESO) y desempeña funciones de apoyo y de carácter ejecutivo: la práctica de actos de comunicación (notificaciones, citaciones), la ejecución de embargos y lanzamientos como agente de la autoridad, la atención y custodia de las salas, el archivo y otras tareas de auxilio al proceso. El auxilio judicial tiene una vertiente "de calle" característica: muchos de sus actos (notificaciones, embargos) se realizan fuera de la sede judicial. Desde él se puede promocionar al cuerpo de tramitación.
Una carrera por promoción interna
Una característica atractiva de los cuerpos generales de la Justicia es que forman una escalera de promoción interna clara: del auxilio judicial (C2) se puede ascender a tramitación (C1), de tramitación a gestión (A2), y de gestión, en su caso, al cuerpo de letrados de la Administración de Justicia. Esto convierte a la Justicia en un ámbito con un itinerario de carrera bien definido, en el que quien entra por el cuerpo de auxilio puede, con esfuerzo y a lo largo de los años, recorrer varios cuerpos. La promoción interna en estos cuerpos cuenta con plazas reservadas y temario reducido, como en el resto de la función pública.
Retribuciones y particularidades
Los tres cuerpos generales se retribuyen conforme al esquema general: sueldo según el subgrupo, trienios, un complemento general de puesto (equivalente al de destino) y un complemento específico por las características del puesto. Tienen, además, conceptos propios del ámbito: la retribución por sustituciones (cuando un funcionario desempeña temporalmente funciones de un cuerpo superior) y, en los servicios que las requieren, las guardias (juzgados de guardia, registro civil). Una particularidad importante es la gestión compartida: en las comunidades autónomas con la justicia transferida, parte de las condiciones y complementos de estos cuerpos los gestiona la comunidad, lo que introduce diferencias retributivas territoriales, mientras que el régimen básico y la condición de cuerpos nacionales dependen del Estado.
Un ejemplo de itinerario
Para ilustrar la carrera en la Justicia: una persona puede acceder por oposición al cuerpo de auxilio judicial (C2), practicando notificaciones y embargos; años después, promocionar a tramitación (C1) y encargarse de la tramitación de los procedimientos; más tarde, promocionar a gestión (A2), con funciones de mayor responsabilidad y la posibilidad de sustituir a los letrados; y, finalmente, opositar por promoción interna al cuerpo de letrados de la Administración de Justicia. Todo ello conservando la antigüedad acumulada. Es uno de los itinerarios de promoción más completos del empleo público.
La oficina judicial y el trabajo en equipo
Para entender el papel de los tres cuerpos generales conviene situarlos en la oficina judicial, la organización que da soporte a los jueces y tribunales. La reforma de la oficina judicial buscó pasar de un modelo en el que cada juzgado funcionaba como una unidad aislada a otro de servicios comunes compartidos, en los que los funcionarios de los cuerpos generales trabajan de forma más especializada y coordinada. En este modelo, el letrado de la Administración de Justicia dirige la oficina y la fe pública, y los cuerpos de gestión, tramitación y auxilio se distribuyen las tareas según su cualificación: la gestión asume la tramitación cualificada y la colaboración con el letrado; la tramitación, el grueso del trabajo procesal; y el auxilio, los actos de comunicación y ejecución. El buen funcionamiento de la justicia depende en gran medida de esta coordinación entre cuerpos, lo que hace del trabajo en la oficina judicial una labor de equipo en la que cada cuerpo aporta su nivel de responsabilidad.
El acceso y la preparación de las oposiciones
El acceso a los tres cuerpos generales se realiza por oposición o concurso-oposición, con convocatorias estatales (y autonómicas en los territorios con la justicia transferida) que suelen ofrecer un número apreciable de plazas, dada la dimensión de la plantilla judicial. El temario es jurídico y procesal, adaptado al nivel de cada cuerpo: más extenso y profundo en gestión (A2), intermedio en tramitación (C1) y más básico en auxilio (C2), aunque en todos los casos exige dominar la organización judicial y los procedimientos. Una ventaja para los opositores es que los tres cuerpos comparten buena parte de la materia, lo que facilita preparar varios a la vez o ir promocionando. Además, la existencia de la escalera de promoción interna permite acceder por el cuerpo de menor exigencia (auxilio) y, una vez dentro, preparar la promoción a los superiores con temario reducido. Para quien busca una carrera estable en el ámbito jurídico sin la dureza de la oposición a juez o fiscal, los cuerpos generales de la Justicia ofrecen una vía de entrada más accesible y con un itinerario de promoción claro, lo que los convierte en una opción muy demandada en las convocatorias de empleo público.
Conclusión
Los cuerpos generales de la Administración de Justicia —gestión procesal y administrativa (A2), tramitación procesal y administrativa (C1) y auxilio judicial (C2)— son el personal que sostiene el funcionamiento diario de los juzgados y tribunales. Cada uno tiene su subgrupo, sus funciones (de la gestión cualificada al auxilio ejecutivo) y su retribución, con conceptos propios como las sustituciones y las guardias, y con diferencias territoriales en las comunidades con la justicia transferida. Forman una escalera de promoción interna que permite recorrer varios cuerpos a lo largo de la carrera, hasta los letrados de la Administración de Justicia. Para quien aspira a trabajar en la Justicia, conocer estos tres cuerpos y su itinerario es el punto de partida.
Relacionado con esta guía
Guías
- Carrera judicial y carrera fiscal: cómo se accede a juez o fiscalEl acceso a juez o fiscal se hace, principalmente, por una de las oposiciones más exigentes del Estado, seguida de una formación en escuela. También hay vías para juristas de prestigio. Así funciona.
- El profesorado de universidad: figuras, acceso y carrera académicaLa universidad pública combina profesorado funcionario (titulares y catedráticos) y contratado (ayudante doctor, contratado doctor, permanente laboral). Conocer las figuras es clave para entender la carrera académica.
Más en todas las guías y en los análisis del observatorio.