También se conoce como
- Destino definitivo
Qué es
La adscripción definitiva es la forma de ocupar un puesto de trabajo con carácter estable y consolidado. El funcionario obtiene el destino definitivo cuando accede al puesto por el procedimiento ordinario de provisión —concurso o libre designación— y no de forma provisional o temporal.
Por qué importa
El destino definitivo confiere estabilidad: el funcionario no puede ser removido salvo por las causas tasadas (remoción por bajo rendimiento en puestos de concurso, libre cese en los de libre designación, supresión del puesto). Además, el tiempo en destino definitivo computa con plenitud para consolidar el grado personal del nivel del puesto.
Frente a la adscripción provisional
La adscripción provisional es transitoria: se produce cuando el funcionario ocupa un puesto sin haberlo obtenido por el procedimiento ordinario (reingreso, supresión del puesto anterior, cese en libre designación a la espera de destino). Quien está en adscripción provisional tiene la obligación de participar en los concursos para obtener un destino definitivo.
Consecuencias
El destino definitivo es la situación normal y deseable: da seguridad, computa para el grado y permite planificar la carrera. La provisionalidad, en cambio, es una situación de tránsito que el sistema busca resolver mediante la participación en los procesos de provisión. La RPT y los actos de nombramiento determinan el carácter de cada adscripción.
Ver también
- Adscripción provisionalAsignación temporal de un puesto al funcionario que reingresa desde otra situación administrativa o que carece de destino definitivo, hasta el siguiente concurso.
- Concurso de provisión de puestosSistema general de provisión de puestos de trabajo en el que se valoran objetivamente los méritos del funcionario para adjudicar el puesto al mejor puntuado.
- Grado personal consolidadoNivel de complemento de destino consolidado por el funcionario tras desempeñar uno o varios puestos del mismo nivel durante un periodo legalmente previsto.