El periodo de carencia es el tiempo mínimo de cotización o de servicios prestados que el empleado público debe acreditar para tener derecho a una prestación determinada dentro del sistema de protección social al que pertenece.
Su función es garantizar que el acceso a las prestaciones económicas queda vinculado a una contribución previa suficiente al sistema. Dependiendo de la prestación de que se trate, la carencia puede ser general (años totales de cotización a lo largo de la vida laboral) o específica (periodo cotizado dentro de los últimos años inmediatamente anteriores al hecho causante). Ambas condiciones pueden exigirse de forma simultánea.
En el caso de los funcionarios incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social, que son los que ingresaron en la función pública a partir de 2011, el periodo de carencia se rige por las reglas generales del sistema: para la jubilación ordinaria, la prestación por incapacidad permanente o la pensión de viudedad se requieren periodos mínimos que varían según la contingencia. Para los funcionarios del extinto régimen de Clases Pasivas, el cómputo se basa en años de servicios efectivos reconocidos, con reglas distintas pero equivalentes en su lógica.
Los periodos en situaciones como la excedencia voluntaria, la suspensión de funciones o determinadas licencias sin retribución pueden no computar a efectos de carencia, lo que obliga al empleado a valorar el impacto de esas situaciones sobre sus derechos futuros en materia de pensiones.
Un matiz relevante: los periodos cotizados en el sector privado antes de acceder a la función pública también computan para la carencia en el Régimen General, lo que puede ser determinante para quienes acceden tardíamente al empleo público. Véase /jubilacion para una visión completa de los requisitos de acceso a la pensión de jubilación funcionarial.
Ver también
- Base reguladoraPromedio de bases de cotización sobre el que se calcula la cuantía de una prestación de la Seguridad Social.
- Régimen General de la Seguridad SocialRégimen del sistema español de Seguridad Social aplicable al personal funcionario ingresado desde 2011 y a la mayoría de trabajadores por cuenta ajena.