También se conoce como
- Regularización del tipo de retención
Qué es
La regularización de la retención es el recálculo del tipo de IRPF que la Administración pagadora aplica a la nómina cuando, a lo largo del año, varían los datos que sirvieron para fijarlo. No es una sanción ni un error: es el mecanismo previsto para que lo retenido se ajuste a lo que finalmente se va a percibir.
Cuándo se produce
Los supuestos típicos son: una subida salarial (incluida la retroactiva, que genera atrasos), una promoción o cambio de puesto, el cobro de conceptos variables relevantes, o un cambio en las circunstancias personales y familiares comunicado en un nuevo modelo 145 (nacimiento de un hijo, reconocimiento de discapacidad, cambio de situación familiar).
Cómo afecta a la nómina
Al regularizar, se recalcula el tipo para el resto del año de modo que la suma de lo retenido en los meses restantes compense la diferencia. Por eso, tras una subida o el cobro de atrasos, las nóminas siguientes pueden reflejar un tipo de retención más alto: no se está pagando "más impuesto", sino anticipando correctamente la cuota anual.
Relación con los atrasos y la declaración
Los atrasos por una subida retroactiva soportan su propia retención y suelen provocar una regularización. En todo caso, el ajuste fino se produce en la declaración anual: si la suma de retenciones supera la cuota, la renta sale a devolver; si no llega, a ingresar. La regularización solo busca que ambas cifras se acerquen.
Ver también
- Tipo medio de retenciónPorcentaje que, aplicado al conjunto de las retribuciones, representa la retención de IRPF practicada en la nómina del funcionario.
- Retención del IRPFCantidad que la Administración pagadora detrae cada mes de la nómina del funcionario como ingreso a cuenta del IRPF.
- AtrasosImportes retributivos pendientes de cobro por el funcionario derivados de una norma con efectos retroactivos o de una resolución posterior a la fecha de devengo.