Qué es una falta muy grave
Una falta muy grave es la infracción más severa del régimen disciplinario del empleado público. A diferencia de las graves y las leves, las faltas muy graves las enumera directamente el EBEP en su artículo 95, de modo que son comunes a todas las administraciones.
Ejemplos del EBEP
El EBEP tipifica como muy graves, entre otras, el incumplimiento del deber de respeto a la Constitución y a los estatutos de autonomía, toda actuación que suponga discriminación, el abandono del servicio, la adopción de acuerdos manifiestamente ilegales que causen perjuicio, la publicación o el uso indebido de información reservada, la notoria falta de rendimiento, la violación de la neutralidad o la imparcialidad, la desobediencia abierta a las órdenes de los superiores (salvo que constituyan infracción del ordenamiento), el acoso laboral, sexual o por razón de sexo, y la prevalencia de la condición de empleado público para obtener un beneficio indebido.
Sanción y prescripción
Solo las faltas muy graves pueden sancionarse con la separación del servicio, que extingue la condición de funcionario, o con la suspensión firme de funciones de mayor duración. Prescriben a los tres años, el plazo más largo de los tres grados (artículo 97 del EBEP). Por la gravedad de sus consecuencias, su imposición exige el máximo rigor en el procedimiento.
Garantías
La separación del servicio y el resto de sanciones por falta muy grave solo pueden imponerse mediante un expediente disciplinario con todas las garantías. El procedimiento, los plazos y las medidas provisionales se detallan en la guía del régimen disciplinario.
Ver también
- Servicios especialesSituación administrativa del funcionario que ocupa cargos públicos o desempeña funciones especiales reconocidas, con reserva de puesto y computo a efectos de antigüedad.
- Ley de incompatibilidadesLey 53/1984 que regula las incompatibilidades del personal al servicio de las Administraciones Públicas para evitar el doble empleo y los conflictos de interés.